Habemus peinado sin coleta
Casi siempre que abro la puerta de mi castillo es para refugiarme, llorar y realizar las súplicas más bonitas nunca expresadas. De eso me he dado cuenta hoy, que he venido a escoger un vestido adecuado para la noche y he requetereleido muchos de los post que tengo colgados en las paredes del segundo piso. Por eso mismo, escribo ahora. Escribo para comprometerme a visitar esta maravilla independientemente de cuál sea mi estado de ánimo. Habrá lágrimas y lamentaciones, pero también felicidad y sueños cumplidos.
Y hoy es uno de esos días en los que reboso felicidad; quizá porque después de la tempestad, llega la calma aunque la transición ha durado lo mismo que un suspiro. He de decir que la vidita tampoco me ha puesto las cosas fáciles en estas últimas semanas, cuando el mundo eskizoide se tambaleó por todos los lados: examenes, fines de semana encerrada, súplicas sin respuesta, atascos endemoniados, clases y más clases y trabajos, soledad nocturna en mi móvil ... en fín, pero, quién dijo que la vida fuese fácil? quizá por todo esto, que me ha hecho más fuerte todavía, me he plantado en el piso de la felicidad sin darme cuenta. Ayer la indigación se apoderó de la princesa, pero hoy el día ha vestido de rosa. Por nada en concreto, estoy desbordada, como una loca ... sí eskizoides, el tiempo lo cura todo, os lo prometo pero ... tan rápido?
Es por eso que es de sabios ser precavido, y auguro tempestad, o no? quizá no? pero también estoy preparada para ello. Y para todos los atascos que sean necesarios; nada puede ya conmigo. Y enloquezco al bailar, al estudiar, al hablar por teléfono con toda la gente que he hablado hoy ... qué se yo, quizá todo lo que me habéis dado este periodo tan limitado de tempestad me ha hecho recapacitar, de verdad, y me ha dado la vida que pensaba que se me iba (soy enormemente trágica ...)
Una cosa más; quizá soy yo, pero cuando peor estoy, es cuando escribo más bonito. Así que igual a algún polito, esto le ha defraudado ("es bromas")
Y hoy es uno de esos días en los que reboso felicidad; quizá porque después de la tempestad, llega la calma aunque la transición ha durado lo mismo que un suspiro. He de decir que la vidita tampoco me ha puesto las cosas fáciles en estas últimas semanas, cuando el mundo eskizoide se tambaleó por todos los lados: examenes, fines de semana encerrada, súplicas sin respuesta, atascos endemoniados, clases y más clases y trabajos, soledad nocturna en mi móvil ... en fín, pero, quién dijo que la vida fuese fácil? quizá por todo esto, que me ha hecho más fuerte todavía, me he plantado en el piso de la felicidad sin darme cuenta. Ayer la indigación se apoderó de la princesa, pero hoy el día ha vestido de rosa. Por nada en concreto, estoy desbordada, como una loca ... sí eskizoides, el tiempo lo cura todo, os lo prometo pero ... tan rápido?
Es por eso que es de sabios ser precavido, y auguro tempestad, o no? quizá no? pero también estoy preparada para ello. Y para todos los atascos que sean necesarios; nada puede ya conmigo. Y enloquezco al bailar, al estudiar, al hablar por teléfono con toda la gente que he hablado hoy ... qué se yo, quizá todo lo que me habéis dado este periodo tan limitado de tempestad me ha hecho recapacitar, de verdad, y me ha dado la vida que pensaba que se me iba (soy enormemente trágica ...)
Una cosa más; quizá soy yo, pero cuando peor estoy, es cuando escribo más bonito. Así que igual a algún polito, esto le ha defraudado ("es bromas")

