Esperanza me dice que el mayor índice de muerte en el mundo es el aborto. Esperanza abortó hace 11 años, era la única salida y la mejor respuesta a una familia media-alta. Esperanza se va este fín de semana a Colombia a reunirse con el Presidente del país sudamericano antes de que entre en vigor una ley que permite el aborto, una ley peor que la española, una ley sin límites, una no ley.
Seguramente sea una madre la que más dolor sienta cuando se muere un hijo, pero para Esperanza el dolor es insostenible cuando tú has colaborado en la muerte de tu hijo; mueres de dolor si se ha matado en un accidente de coche, pero ahí nada está en la mano de la madre, pero cuando la vida de tu hijo ha estado en tu mano, el sufrimiento es la constante diaria de unas mujeres, completamente desportegidas y desamparadas por la ley, ya que la ley, sólo se preocupa de que puedas abortar.
El respeto es la base fundamental del equilibrio social, pero el conocimiento es el pilar para argumentar y para argumentar, hay que conocer, y para conocer, hay que pensar, y para pensar, hay que querer pensar, pero claro, pensar complica la vida. Mejor seguir andando escuchando música de la que no entiendes la letra que pararte a pensar porqué esa persona lloraba. O mejor liarte a navajazos en el metro porque alguien ha mirado mal a tu amiga.